Cinco usos del zumo de limón que te harán lucir más bella.

El zumo de limón es rico en flavonoides, aceites esenciales, minerales y vitamina C, entre otros compuestos. Esta alta concentración en vitamina C es lo que podría explicar alguno de sus muchos efectos beneficiosos.

Blanquea tus uñas

El limón tiene propiedades blanqueantes porque es un disolvente de sustancias tóxicas. Mejora y fortalece el color de las uñas que en ocasiones se ve alterado por el uso excesivo de esmaltes de mala calidad o por el tabaco. Frota una rodada de limón sobre tus uñas 2 o 3 veces a la semana durante un mes.

Acaba con las manchas de la piel

La vitamina C es un antioxidante efectivo en el tratamiento de la hiperpigmentación (manchas solares y melasma), el fotoenvejecimiento (producido por el sol) y tiene cierta capacidad para activar la producción de colágeno. Para beneficiarte de éstas propiedades añade unas gotitas de limón a tu sérum nocturno.2.

Reduce la grasa del cabello

El limón es un cítrico natural y, como tal, es rico en vitaminas de los grupos B, C y A. Estos hidroxiácidos nutren el cabello y limpian el exceso de grasa. Para que realmente sea eficaz tienen que darse varias condiciones: que el pelo sea claro natural, especialmente rubio, y que tenga cierta grasa. En este caso, el limón produce una quemadura ácida, similar a la de los exfoliantes químicos, que deja el pelo más limpio y brillante. No llega a aclarar el pelo pero sí se nota visualmente el efecto de limpieza que ejerce sobre él.

Al ser un componente natural no tiene efectos secundarios pero tampoco es recomendable usarlo indiscriminadamente. Lo aconsejable es aplicarlo una o dos veces por semana como tratamiento de choque y, después, será suficiente con hacerlo una vez al mes. Eso sí, no tiene ningún efecto en cabellos foscos, canosos, teñidos u oscuros. Puedes utilizarlo directamente aplicando el jugo sobre el cuero cabelludo o enriqueciendo nuestro «sérum para cabellos grasos», que además de combatir el exceso de grasa lo protege.

Combate el acné

El ácido ascórbico es útil en el tratamiento del acné ya que reduce la oxidación del sebo, dificultando la formación de puntos negros. Además tiene cierto efecto antimicrobiano, disminuyendo la bacteria implicada en la producción de los granitos. Para ello, frota una rodaja de limón sobre tu piel limpia y seca a modo de sérum por las noches.

Exfolia tu piel

Puedes conseguir una fórmula exfoliante a base de zumo de limón, sal y aceite de oliva. El jugo de limón contribuye a proporcionar efecto antioxidante y a disminuir la presencia de puntos negros. La sal, debido a su textura granular, actua como peeling mecánico, provocando la exfoliación de las capas superficiales de la piel (por tanto, no es recomendable en pieles sensibles o reactivas). Por último, el aceite de oliva, rico en ácidos grasos, aporta grasas a la superficie cutánea, lo cual no está indicado en personas con pieles con tendencia acneica ( si es tu caso, sustituye el aceite de oliva por el aceite de jojoba).

¿Después de todos estos usos, quién no va al mercado a comprar limones?

0